Política de Inversión

Iceberg Asset Management SICAV es un vehículo de inversión estructurado para poder gestionar la totalidad de los ahorros (patrimonialista), gracias a su equilibrio y diversificación. Nuestro principal objetivo es preservar el capital y obtener una rentabilidad moderada a largo plazo.


Combinamos la rentabilidad a largo plazo de las acciones con la estabilidad y certidumbre de ingresos que proporcionan los bonos, aportando una mayor seguridad en plazos de inversión medios. Se recomienda un plazo de inversión de al menos 3 años. Según la CNMV implica un riesgo moderado de 4, en una escala del 1 al 7.


La exposición máxima permitida a renta variable (bolsa) es del 50% del capital, la mayoría del tiempo se encontrará alrededor de un 40-45%. Invertimos en la medida de lo posible en empresas con un negocio entendible, management alineado con los accionistas, generación de caja positiva y previsible, márgenes y retornos sobre el capital empleado (ROCE) altos, y con poca deuda o caja neta positiva. Tratamos de sacar ventaja de las irracionalidades del mercado dejando a un lado las emociones, compramos buenas empresas que estén infravaloradas por algún motivo que creamos insuficiente para justificar ese precio de cotización a largo plazo, y por lo tanto, sus acciones ofrezcan una tasa de rendimiento esperado superior a la media.


No existe una exposición máxima para la renta fija (bonos). Salvo situaciones excepcionales las inversiones de renta fija se mantendrán hasta el vencimiento, no siendo la media de estos superior a los 3 años desde la compra del bono. Su función es asegurar una rentabilidad fija aceptable para cumplimentar las oscilaciones de la parte bursátil, con una cartera sólida de muy baja rotación.


A partir del 1 de enero de 2018, en momentos puntuales se llevará a cabo una estrategia con derivados sobre el índice VIX para aportar un plus de rentabilidad con un riesgo a largo plazo muy bajo. En el corto plazo puede elevar la volatilidad de la cartera.


La exposición a divisa extranjera no superará el 30% del patrimonio, se podrá invertir en países emergentes hasta un máximo del 10% del mismo.